25 de abril de 2026

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Travel, Fashion, Beauty, Culture, Lifestyle… by María José Rasero

Premios Sant Jordi 2026: el cine español celebra su historia mirando al futuro

Barcelona volvió a convertirse en el corazón del cine con la celebración de la 70.ª edición de los Premios RNE Sant Jordi de Cinematografía, marcada por la emoción, el talento y la memoria. Hay noches en las que el cine es algo más que una sucesión de imágenes que nos hacen llorar, reír o sentir miedo; también nos invita a hacernos preguntas o a encontrar respuestas. Es algo más profundo, difícil de definir.

Quizá una de las personas que más sabe de eso es Pedro Almodóvar, quien, al subir al escenario, dejó claro con su forma de hablar hasta qué punto el cine forma parte de su vida, de su manera de existir. Y cuando eso sucede, lo que se ofrece es tan auténtico que, con esa verdad, resulta inevitable conquistar al público.

Los Premios Sant Jordi son fruto del sueño de un grupo de críticos apasionados por el séptimo arte. En 1957, Radio Nacional de España, desde su delegación de Barcelona, emitía el programa Cine Fórum. Fue allí donde surgió la idea de crear unos premios que reconocieran la calidad del cine español e internacional. Con el paso del tiempo, estos galardones han evolucionado hasta consolidarse como uno de los reconocimientos más prestigiosos del panorama cinematográfico español.

La gala de este año, dirigida por María Eizaguirre y presentada por Gemma Nierga y Silvia Abril, tuvo un marcado carácter conmemorativo. Además de celebrar las siete décadas de los premios, también rindió homenaje a los 50 años de Ràdio 4, en un escenario diseñado para evocar la historia del cine.

Antes de la ceremonia, como manda la tradición, hemos asistido a la alfombra roja, ese desfile interminable de invitados luciendo sus “mejores galas”. Y lo de “mejores” siendo amables, un más bien un eufemismo.

Porque sí, muchas actrices y actores han dejado claro que sus dotes artísticas no siempre se trasladan al terreno del estilismo. A la hora de elegir outfit, más de uno se queda peligrosamente cerca del suspenso. Y no será por falta de estilistas… quizá lo que falta es darles un poco más de “trabajo”.

Se ha visto de todo: muchas han apostado por looks de invitada estándar; otras, directamente, parecían listas para ir a la oficina o a dar una vuelta por El Corte Inglés. También han aparecido cazadoras rockeras, lunares, transparencias, camisetas… en fin, un batiburrillo estilístico poco acorde con una gran gala de cine.

En cuanto a firmas, hubo presencia -aunque mínimas- de nombres como Pedro del Hierro, Sandro, Beatriz de la Cámara, Adolfo Domínguez o Frankka Madrid… Sí, claro… será por falta de diseñadores buenos en España, tenemos hasta para exportar, pero oye, para qué ir glamourosos, elegantes y favorecidos si podemos imitar al “desfile de los horrores”.

Eso sí, entre tanto desatino, ha habido excepciones destacables. Bárbara Lennie impactó con un espectacular vestido largo negro efecto piel de Maison Margiela, uno de los grandes aciertos de la noche.

Por su parte, Amaia Romero ha dejado clara su evolución, no solo musical. Lejos queda aquella imagen más inocente y retraída de sus inicios: ahora es habitual verla en la Semana de la Moda de París como invitada de Chanel. En esta ocasión, eligió un diseño de la firma holandesa Viktor & Rolf. Además, coincidió con Alfred García, su expareja de la época de Operación Triunfo, quien sigue centrado en su carrera musical y en sus ya habituales -y a veces controvertidas- publicaciones en Instagram.

En resumen, una alfombra roja donde, sin ninguna duda destacó el talento interpretativo pero el estilístico se lo olvidaron en casa… con honrosas excepciones.

Ya en la gala, la ovación de la noche, con el público en pie, se la llevó Pedro Almodóvar cuando recogió el Premio de Honor y repaso su trayectoria: “Para mi hacer cine siempre fue una pasión. En los 46 años que me he dedicado a esta profesión he tenido muchos más éxitos y muchos más premios de los que podría haber soñado. Mi ambición era hacer películas que se proyectaran en una pantalla de cine; todo lo demás ha sido un gran regalo que debo compartir con todas las personas con las que he trabajado” explicó. Sus palabras, cargadas de agradecimiento, reflejaron una carrera marcada por el éxito global.

La emoción también estuvo presente en la intervención de la actriz Carme Elías, quien recibió una Mención Especial en reconocimiento a toda una vida dedicada a la interpretación. Su discurso, breve, recordó que detrás de cada carrera hay años de aprendizaje:” Muchas gracias a todos los que me habéis ayudado, los que me habéis acompañado y enseñado».  

Pero si hubo un momento que demostró como el cine puede tocar la realidad y transformarla fue cuando Eva Libertad explicó que “Sorda”, por la que recogió el premio a la Mejor Opera Prima ha provocado un cambio tangible: “En Murcia, que es mi tierra, la Asamblea General, ha aprobado por primera vez un protocolo sanitario para mujeres sordas”

En esa misma línea, Álvaro Cervantes y Nora Navas hablaron desde la cercanía, poniendo palabras a esa fragilidad compartida que tantas veces vemos reflejada en sus personajes porque “todos somos incongruentes, todos somos valientes, pero tenemos miedo, y somos iguales».

Karla Sofía Gascón premio a Mejor Trayectoria Internacional reivindicó la lucha cotidiana de quienes intentan abrirse camino en una profesión tan incierta como apasionante.

«Quiero dedicar este premio a tantísimos actores que luchamos todos los días. Que la gente se cree que sólo es eso, pero no, es luchar todos los días para salir adelante, hacer lo que más nos gusta y hacer nuestro trabajo con todo el amor y todo el cariño».  “Me quedo con esta rosa y con este galardón antes que con el odio y la maldad que está entre nosotros”

En el apartado competitivo, la película «Los domingos», dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, fue reconocida como Mejor Película. La directora agradeció especialmente al público “por su implicación por su sano distanciamiento de lo literal y por mantener vivo el cine más arriesgado”

El premio para la película «La cena», reconocido con la Rosa de Sant Jordi, fue recogido por el productor Cristóbal García Ortiz, el guionista Joaquín Oristrell y la actriz Carme Balagué. García Ortiz reconoció que les hacía mucha ilusión que el premio lo entregara el público: «El público quizá sea el más bonito que nos ha dado ‘La cena'». La Rosa de San Jorge a la Mejor Película Internacional, «Flow», la recogieron Jaume Ripoll de Filmin y Juan Framis de Adso Films.

La actriz Julia Mascort recogió los premios a Mejor Actor y Actriz Internacional en nombre de Renate Reinsve y Stellan Skarsgård. Y el distribuidor Ángel Larroca recogió el premio a Mejor Película Internacional por «La vida de Chuck».

El broche final lo puso la música, con actuaciones de artistas vinculados al Benidorm Fest, que aportaron un tono festivo a una ceremonia cargada de simbolismo: Izan Llunas, con una versión de «Piensa en mí»; «Asha», que junto a «Tony Grox & Lucycalys» y el guitarrista Pelu Monje ofreció una versión muy especial de «Turista»; y los propios ganadores del Benidorm Fest, que cerraron esta gala de cine con su éxito «T’amaré». La cita contó también con la actuación de In Extremis, expertos en efectos especiales en cine.

Y al final… Los Premios Sant Jordi seguirán su camino cumpliendo su idea original: premiar las mejores historias pero… también recordarnos, -más allá de los galardones- por qué el cine es importante… quizá porque nos hace soñar. Fotos: RTVE

 

 

 

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