17 de junio de 2024

Eudaimonía

Travel, Fashion, Beauty, Culture, Lifestyle… by María José Rasero

Va por ti Regina Dos Santos

Regina Dos Santos, cantante, bailarina, actriz y lo que le echen, siempre ha sido un monumento, en este caso no nacional, (que más quisiéramos las nacionales tener su culo), sino brasileño… Y de brasileños yo sé bastante porque tuve un enamorado que me dejó “contenta” de todas las formas posibles. Lo único bueno que recuerdo de él, además de los… (aquí entra vuestra imaginación), fue que visité Brasil y me patee Río de Janeiro y eso es, y siempre será, todo un privilegio, porque subir al Cristo del Corcovado, que está muy cerca del cielo (últimamente estoy de lo más místico) y contemplar las maravillosas vistas sobre la bahía de Guanabara, es un sueño hecho realidad, así entre nosotros hay sitios que son verlos acompañados porque te ponen… (bueno no sé, pero es que mi la fantasía me juega malas pasadas…)

¡Por cierto!… Esto me recuerda que subimos a la cima en un coche que estaba en unas condiciones pero que muy “regulares”, además de que el que conducía no era lo que se dice muy Fitipaldi, y al bajar por aquellas empinadas calles de Dios, casi nos estampamos… Pero no lo hicimos, porque sino yo no estaría soltándoos este rollo. Pero lo que sí puedo aseguraros es que lo de Río no es terrenal.

Vuelvo con Regina. Pues que si no existiera habría que inventarla. Recuerdo cómo la conocí, fue en plena canícula estival, (por entonces ella estaba actuando en un music hall muy famoso y participando en bastantes programas de televisión, así que estaba de súper actualidad, (yo hacía poco que me dedicaba a esto de la prensa y ejercía de “enviada especial” a la Costa Brava, o sea “lo más”.

Como os decía, que por esos días a alguien se le ocurrió que había que hacerle un reportaje playero a una artista que se llamaba Regina dos Santos. Una brasileña molona que comenzó su carrera en Río de Janeiro su ciudad natal con 12 años donde tuvo muchísimo éxito. Después de una gloriosa gira por Latinoamérica aterrizó en España con un contrato bajo el brazo que le hizo un famoso teatro barcelonés, donde actuaba además de como cantante como show woman (porque en el escenario es un terremoto y fuera de él también).

Pues nada, que quedamos con ella en la playa, yo cargada con mi equipo fotográfico, acordándome “muuucho” de quien había tenido la genial ideal de encontrarnos con la brasileña después de comer, para mí la peor hora del mundo y con aquel solazo que me estaba derritiendo.

Pero de repente aparece Regina con un súper tanga, moviendo las caderas como una diosa carioca. ¡Espectacular! Me hizo acordarme de la canción “La chica de Ipanema”, ahí se me fue la imaginación y pensé lo fácil que le debió de ser componer la letra a Vinicius de Moraes, ante una visión parecida.

La miro  y le pego un repaso de arriba abajo y de abajo arriba, por delante y por detrás, y me digo: “Y yo porqué seré extremeña, y mi culo, pero dónde está mi culo al lado del suyo, pero si no tengo… ¡Madre mía que desastre! y encima con un color de piel de lo más desvaído (y eso que en esa época estaba algo morenita y dicho por algún que otro “experto” ganaba bastante desnuda). Pero  hay veces que las comparaciones son odiosas, hay que asumirlo… pero sin acritud

Bueno, pues imaginaros, yo detrás de ella completamente invisible para el personal. Toda la gente que hasta entonces estaba tirada en la arena semi inconscientes soportando los rayos asesinos de un sol de justicia, de golpe se despiertan, la reconocen, y se acercan para admirar mas de cerca su palmito, no solo donde termina su espalda sino toda ella, porque no os digo como estaba, (y está ¡eh!), también por delante, de verdad tipazo absoluto. 

Y, allí estaba yo, “medio llorando” mientras le hacía las fotitos y diciéndome: “Te vas a enterar de lo que vale un peine, te voy a hacer unos “sellos” que no te vas ni a reconocer, eso para vengarme por lo buena que estás, porque pa chula, yo”.

Pero fue imposible, porque además es un encanto de persona, así que me rendí a la evidencia, (y es que cuando se está buena, como que se está buena, es que es de nacimiento y eso no tiene remedio y si encima eres simpática…) Y yo no paraba de hacer clic y clic y clic, ante la atenta mirada de un montón de moscardones fascinados. Regina, encantada de la vida, atendiendo a todo el mundo con la sencillez que la caracteriza, así que ganó un montón de admiradores.

La cantante sigue en el mundo del show Business, para mi los que no la contraten es porque no tienen ganas de entretener a su público o porque no tienen ni idea de la que puede montar. Porque artistas como ella, es lo que necesitamos en estos momento de negatividad que estamos viviendo, no estirados, supuestamente “comprometidos” con tantas “cosas” para llamar la atención que ni ellos saben de qué van.

Eso sí, tienen tanto ego que piensan que hacen un favor a la plebe actuando ante ellos. Mira, tengo ganas de que a más de uno le quiten el autotune en plena actuación… Lo que nos íbamos a reír.

Así que… Aunque siempre hemos necesitado artistazas como la carioca, ahora, now, más que nunca. ¡Guapísima!. Fiu, fiuuuuuu…   Fotos: Redes sociales de Regina dos Santos. 

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Maria José Rasero periodista
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El Cajón de Lady Pepa, es un espacio donde caben noticias de cualquier ámbito. En está página hablaré de temas que para mi sean interesantes al margen de si son o no actualidad. Es mi espacio, y quiero que sea un reflejo de lo que me apasiona, de lo que me molesta y lo que me sorprende. Me interesa la moda, me gustan los viajes, pero sobre todo admiro a las personas que con sus ideas e iniciativas ayudan a crear un mundo mejor.