27 de julio de 2026

El cajón de Lady Pepa

Travel, Fashion, Beauty, Culture, Lifestyle… by María José Rasero

Miguel Ríos, casi 65 años de rock y una pasión eterna

La Cantera vibró con el regreso de una leyenda que, tras casi 65 años sobre los escenarios, volvió a conquistar al público con la misma pasión de siempre y lo hizo donde más le gusta hacerlo: en Starlite Occident, la casa a la que lleva volviendo, disco tras disco, desde que existe

Cuando pensamos en Miguel Ríos, es inevitable tararear «Vuelvo a Granada», sentirnos siempre «Bienvenidos», emocionarnos con «Santa Lucía» o imaginar cualquier orilla de «El río«. Y, por supuesto, dejar que nos envuelva la inolvidable melodía de «Himno a la alegría».

No hace falta recordar que estos títulos míticos forman parte del repertorio de uno de los grandes referentes del rock en español: el «granaíno» Miguel Ríos, un artista que, generación tras generación, ha sabido conquistar al público con su música y su inconfundible carisma.

Emocionado, Miguel Ríos agradeció el cariño incondicional de sus seguidores, a quienes definió como sus auténticos «mecenas» por haberle acompañado durante toda su trayectoria: «No me habéis descuidado ni un segundo y estoy eternamente agradecido. Me di un tremendo golpe y tuve que suspender algunos conciertos. Ya tengo el alta médica y tenía muchísimas ganas de veros».

«Es como mi casa. Starlite Occident es ese bolo del verano que siempre estoy esperando que me llamen para hacer. Este lugar es bellísimo y un remanso de paz», confesó, definiendo a Starlite Occident Marbella como «el local más chulo y mítico del Mediterráneo» en su quinta visita a la casa.

La noche tuvo su instante más íntimo cuando el cantante, granadino de nacimiento, descubrió entre el público a sus dos hermanas y les dedicó en directo «Vuelvo a Granada», la primera canción que escribió en su vida, letra y música, mientras el coro de la grada se sumaba a cada verso. Fue también la noche en la que presentó «El último vals», su disco más reciente, arropado por su familia de Starlite Occident, en un repertorio que recorrió más de seis décadas de carrera: de «Bienvenidos» a «Santa Lucía«, pasando por «No Estás Sola» —escrita en su día como una nana para su hija—, que anoche se llenó de un significado especial.

Sobre el escenario, Miguel Ríos estuvo acompañado por Samuel Rosso a la batería, Luis Brown al piano y José Cortés a la guitarra, con la participación de Luis Prado en «Estoy gordo». Hubo también espacio para el humor y la complicidad: el artista invitó a toda la Cantera a convertirse por una canción en «Manolos y Manolas García», un guiño cariñoso al también cantautor Manolo García, con quien ha compartido escenario y grabaciones a lo largo de su carrera.

Antes de despedirse, quiso compartir el aplauso con quienes sostienen cada noche desde la sombra: el ingeniero de sonido Manolo Camacho, Jorge Gómez en los monitores, Arturo en las luces y Robert al teleprompter, además del equipo de producción de Teto y Virginia. Y reservó un agradecimiento especial para toda la familia de Starlite Occident, a la que reconoció el trato con el que recibe a cada artista que pasa por la Cantera de Nagüeles.
Con «Al-Ándalus»«Insurrección» y un cierre coral en «Himno a la Alegría», Miguel Ríos puso el broche a una noche que quedará como una de las más emotivas de la temporada. Porque en Starlite Occident, las leyendas no actúan: vuelven a casa. Fotos: Starlite Occident

 

 

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