16 de julio de 2026

El cajón de Lady Pepa

Travel, Fashion, Beauty, Culture, Lifestyle… by María José Rasero

Los verdaderos influencers del futuro

El poder del talento compartido ha sido el protagonista de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Girona 2026, que han recogido la cineasta Gemma Blasco; los investigadores Rafael Luque y José Eduardo Méndez; las empresarias Patricia Aymà y Mercedes Bidart; y el emprendedor social Hatim Azahri, los seis galardonados de esta edición.

La gala de entrega ha tenido lugar en el Gran Teatre del Liceu, en una ceremonia presidida por SS. MM. los Reyes, acompañados por SS. AA. RR. la Princesa de Asturias y de Girona y la Infanta Sofía.

La ceremonia ha completado así un camino iniciado meses atrás con las cinco paradas del Tour del Talent (Sant Boi de Llobregat, Huesca, Alcalá de Henares, Granada y Murcia), donde se fueron dando a conocer los seis galardonados de esta edición. Una gala que ha girado en torno al talento joven y al «movimiento compartido», con una coreografía de música y danza interpretada por la compañía de Silvia Batet, que ha servido de hilo conductor a una propuesta artística actual en la que, junto a la música, el videoarte y un cuidado diseño lumínico, se ha convertido la ceremonia en una auténtica experiencia multisensorial.

Su Majestad el Rey subió al escenario para, a modo de broma, decir: «Tranquilos, porque no voy a hacer el papel de presentador, pero me alegra poder daros la bienvenida a este encuentro donde este «movimiento compartido» nos convoca a todos para conocer a nuestros seis premiados de este año, cuyo talento ya es acción. Cada uno de nuestros premiados nos ofrece una certeza: progresar juntos es la única cosa que tiene sentido y, además, un ejercicio de responsabilidad».

Felipe VI destacó las trayectorias de los seis galardonados como ejemplo de curiosidad, perseverancia, esfuerzo y capacidad de superación, subrayando que detrás de cada uno de sus logros hay años de aprendizaje, trabajo compartido y compromiso.

«Pronto sabremos más de sus vidas. Nos lo explicarán ellos y la princesa Leonor, que desde hoy cierra este acto con su mirada personal como presidenta de Honor. Leonor consolida así su compromiso con esta Fundación, que lleva su nombre y su título. Y nosotros -la Reina, la Infanta y yo-, por descontado, seguiremos apoyando esta institución».

La ceremonia, conducida por la presentadora Cristina Pampín, como viene siendo habitual, giró en torno a los seis ganadores de las diferentes categorías, presentados por premiados de ediciones anteriores. Tres mujeres y tres hombres que nos han demostrado que, aunque con el talento se nace, también hay que trabajarlo, mimarlo y querer desarrollarlo, dedicándole horas y horas, muchas veces renunciando a actividades más lúdicas, aunque menos satisfactorias cuando finalmente llegan los resultados. Todos ellos tienen por delante un futuro prometedor, porque un reconocimiento tan importante como el Premio Princesa de Girona motiva, anima y da alas para seguir volando.

Estos seis ganadores nos explicaron con ilusión su trayectoria y en ella hay mucho esfuerzo y determinación. Son un ejemplo de tantos jóvenes extraordinariamente preparados a los que deberíamos seguir porque, como dijo la princesa Leonor, deberían ser «nuestros influencers favoritos».

Eso sí, son unos jóvenes un poco «raros». No se entretienen haciéndose selfies; la mayoría apenas tiene seguidores en las redes sociales porque, por desgracia, a menudo interesa más seguir a quienes enseñan a no trabajar que a quienes dedican su vida al esfuerzo y al conocimiento. Ellos prefieren «entrenar bacterias», enamorarse de enigmas científicos y dedicar su vida a resolverlos. Miran al cielo para descubrir planetas, preguntándose si de verdad estamos solos en un universo tan inmenso. Otros investigan la composición de las nebulosas. ¿Y quién se plantea esas cosas? Ellos sí.

También los hay que dedican su vida a mejorar la de sus vecinos, ayudándoles a desarrollar su talento porque, cuando eran pequeños, alguien creyó en ellos. Una profesora de Primaria le dijo a uno de ellos que era muy inteligente y no se equivocó. Hoy recoge un Premio Princesa de Girona. A veces basta con que una sola persona confíe en nosotros para cambiar nuestro destino.

Y cuando los recursos no llegan, aparecen personas como Mercedes Bidart, que se ha convertido en el alma de miles de pequeños emprendedores, ayudándoles a poner en marcha negocios que les permitan crecer. Tiene el futuro de muchas personas en sus manos y no quiere defraudarlas.

Gemma Blasco, por su parte, nos invita a mirar de frente una realidad tan dura como la violencia sexual. En su cine muestra las consecuencias que una violación deja en una mujer y en todo su entorno, abordando la violencia machista no como un hecho aislado, sino como una estructura social.

Son idealistas, inteligentes y emprendedores. No se limitan a imaginar lo que podría hacerse; simplemente lo hacen. Son acción. Para la princesa Leonor son «inteligentes naturales».

Uno de los momentos más destacados fue el diálogo intergeneracional protagonizado por la cantante Luz Casal, la artista Soleá Morente (Premio Princesa de Girona Arte 2018) y el director de orquesta Andrés Salado (Premio Princesa de Girona Arte 2016). Hablaron de la vocación, la creación y el trabajo en equipo, porque detrás de cada uno de estos emprendedores siempre hay personas que les ayudan a hacer realidad sus sueños.

Antes del comienzo de la ceremonia, tras posar en el photocall con una original camisa blanca de manga larga con lazada que dejaba los hombros al descubierto, pantalón negro, cinturón plateado y zapatos con tachuelas, Luz Casal apenas quiso hacer declaraciones. Consideró, con buen criterio, que el protagonismo pertenecía a los premiados. Eso sí, recordó que todos tenemos algún talento, aunque sin disciplina es muy difícil desarrollarlo.

La princesa Leonor cerró por primera vez la gala, una responsabilidad que hasta ahora correspondía al Rey Felipe VI. Tras repasar la trayectoria de los premiados aseguró que, aunque «no son personajes considerados exitosos, famosos o glamurosos, ni responden a lo que hoy se considera aspiracional, ellos son mis influencers favoritos. Son personas que me influyen y me inspiran».

Una vez terminado su discurso, Luz Casal y Soleá Morente regresaron al escenario, acompañadas por el coro Generación Arte y el maestro Baldo al piano, para interpretar Un nuevo día brillará, invitando al público a unirse al estribillo. La Familia Real también lo hizo, tarareando una canción cargada de esperanza: «El sol de nuevo brillará… Se llevará la soledad que en mí se quiere instalar…».

¿Y la reina Letizia? En esta ocasión pareció querer dejar todo el protagonismo a su familia. Pero es imposible que pase desapercibida. Elegantísima, lució un top de pedrería de Carolina Herrera con pantalón ancho negro, salones y cartera de mano. La princesa Leonor vistió un traje de pantalón blanco de lentejuelas de Bleis Madrid, combinado con zapatos blancos de Lodi. La infanta Sofía eligió un conjunto de dos piezas color cereza de la firma italiana Momoni, completado con brazalete y zapatos plateados.

La gala terminó por todo lo alto, aunque la noche aún no había acabado. Los Reyes y sus hijas no quisieron perderse la semifinal de la Eurocopa femenina entre España y Bélgica y siguieron el partido para celebrar después la victoria. En las imágenes difundidas por la Casa Real en Instagram solo eché en falta unos refrescos y unas patatas fritas… aunque fuera por una noche. Fotos: Fundación Princesa de Girona

 

 

 

 

Visitas: 3