17 de junio de 2024

Eudaimonía

Travel, Fashion, Beauty, Culture, Lifestyle… by María José Rasero

El obispo de Solsona se ha casado por la iglesia con el apoyo del Papa Francisco

¡Que viva el amor!… Y es que  los caminos de Dios son inescrutables.

Porque enamorarse no tiene nada que ver con que tipo de profesión ejerzas, con ser más o menos místico, con la edad, con tu cuenta bancaria, Nos enamoramos de una persona determinada, y la mayoría de las veces no sabemos porqué … Pero hay personas a las que influyen los convencionalismos sociales, el qué dirán sus amigos o sus familiares, la cobardía a reconocer únicamente sus sentimientos y enfrentarse al mundo por la persona que amas. Hoy en día, donde, en teoría somos más libres que en el pasado seguimos actuando de manera represiva y criticando a las personas que son capaces de tomar decisiones valientes, pero cuestionables para la sociedad.

Yo que soy de naturaleza empática y permisiva entiendo que el obispo de Solsona se enamorara, y para más INRI, de una mujer  que ejerce de escritora de novela erótica, algo curioso sin duda, así que ese “pequeño detalle”  además de prestarse a bromas pesadas, no ha hecho otra cosa que aderezar con un poco más de pimienta, una historia de por sí picante y que seguramente abrirá las puertas de la “parroquia” a otros sacerdotes, quizás no tan valientes que se conforman con tener “hermanas”,  “primas” y todo tipo de parentescos con las que cohabitan. 

 ¿Y por qué no habrían de hacerlo? ¿Acaso no decimos que los curas son hombres como todos con sus defectos y sus virtudes? Ellos mismos se definen así… Entonces ¿por qué no podemos aceptar y entender que como cualquier otro ser humano pueda tener un momento en el que cambien sus prioridades vitales?. Les vamos a obligar a seguir sintiendo su supuesta vocación sacerdotal in aeternum, si no es lo que ellos desean.  

El obispo de Solsona ha apostado por el amor terrenal y si la Iglesia no le ha permitido compaginarlo con el divino, eso le ha obligado a elegir. Y ha escogido el amor por su mujer, y no por ello, estoy segura, quiere faltarle al respeto ni a Dios ni a la Iglesia.

Por fin después de tres años de Vía Crucis y dos hijos en común Xavier Novell y Silvia Caballol, se han casado en una ceremonia religiosa, gracias a que el Papa Francisco le ha concedido la secularización.

¿De verdad creemos que porque un hombre de misa es un santo? Objetivamente deberían estar en un nivel superior de espiritualidad, pero eso no es así porque sería tanto como creer que todos los hombres de la Iglesia son divinos.

Este tema del obispo, relativo a lo humano y lo divino me ha llevado a pensar en diferentes experiencias que viví en una peregrinación a Medjugorje, porque la verdad es que la multitud que acude a ese viajecito es como para escribir un libro (yo entre ellos). A mi me encanta hablar con la gente y conocer las razones por las que las personas deciden hacer según qué cosas, y en ese viaje estaba en mi elemento, porque reunía a personas muy especiales. 

 

A los que se dejaron les pregunté porqué estaban allí y me explicaron una serie de razones, pero la mayoría pasaban una etapa de grandes  dificultades y deseaban que se obrara un milagro, además tenían ganas de compartirlo. Pero, incluso en ese  ambiente, la gente no quiere que les expliquen problemas, a la mayoría les preocupa poco de lo que les sucede a los demás y no se dan cuenta de la necesidad que tiene la gente de que les escuchen. Y me sorprendió, porque en un lugar santo como ese, con la Virgen tan a mano, es cuando en teoría deberíamos ser más empáticos. 

Eso sí, mucho darle al rosario y el que está al lado que se fastidie si necesita consuelo, que se apañe con Dios… Muchos de los viajeros muestran una absoluta indiferencia por las necesidades  de los demás.

Conocí un abanico de peregrinos que vivían la religión católica de maneras muy diferentes, unos radicales sin remedio, pero que en cuanto les “rascabas” un poco, te dabas cuenta que era solo una pose temporal para que el resto pensaran que eran los más “buenos” del lugar…  

Pero, uno de los problemas en común que parecían tener la mayoría de parejas jóvenes es la manera de vivir las relaciones sentimentales y sexuales, y ahí existe una especie de vacío, confusión y puede que algo de sentimiento de culpa, en los más creyentes. 

Nos pasa a todos y es que cuando te enamoras de alguien eso conlleva unas necesidades no solamente emocionales, sino también físicas, porque amor es igual a deseo y sexo. Es algo que no depende de nuestra mente sino que al estar enamorados se da sin remedio, cuando te acarician, cuanto te abrazan o apenas te rozan, incluso, cuando las miradas se cruzan empieza esa batalla campal entre lo que sientes, lo que deseas y lo que, según la religión debes o no hacer si no tienes la  intención de procrear. 

¿Casarse? Y que todo quede en casa… Bueno, eso puede ser, pero no te vas a casar nada más conocerte solo para hacer el amor y no acumular pecados. Para mí, es una sinrazón reprimir esa necesidad que tiene que ver con nuestro cuerpo ese impulso creado por el mismísimo Dios. Así que, o Jesús nos ha tendido una trampa para que vayamos directos al infierno si no somos capaces de reprimir nuestros deseos o nos libera del pecado, porque tener relaciones sexuales lo entiende como una consecuencia del amor, y el amor nunca será un pecado. Un pecado es engañar, estafar física y emocionalmente, robar, matar, esas cosas que hace la gente y después se confiesa. 

En fin, que el ex obispo de Solsona ha cometido un acto, cuanto menos llamativo e irreverente, sin ninguna duda, pero ha sido por amor así que hay que disculparlo. Y habiendo dado el paso de dejar el sacerdocio está siendo consecuente, no solo con él mismo, sino también con Dios. 

De momento y ya convertidos en marido y mujer, a su manera, lo han querido hacer bien, porque han intentado ser sinceros y desde la sinceridad, es más fácil ser feliz y hacer feliz a los demás.

Pensaba, en cuántos de nosotros teniendo a otro ser humano delante, completamente diferente, hemos dicho: “Yo con este o con esta ni a la vuelta de la esquina”, y después nos hemos vuelto locos el uno por el otro, y es que los polos opuestos se atraen. 

La vida nos hace vivir situaciones impensables y sorprendentes que podemos atribuir al karma, destino o lo que queramos, pero hace que cuando tenemos que estar con alguien no se pueda evitar.

Y, por cierto, aunque defiendo la faceta amorosa del obispo, su parte de independentista radical no la comparto, pero ese es otro tema…

 

 

 

 

 

 

 

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Maria José Rasero periodista
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El Cajón de Lady Pepa, es un espacio donde caben noticias de cualquier ámbito. En está página hablaré de temas que para mi sean interesantes al margen de si son o no actualidad. Es mi espacio, y quiero que sea un reflejo de lo que me apasiona, de lo que me molesta y lo que me sorprende. Me interesa la moda, me gustan los viajes, pero sobre todo admiro a las personas que con sus ideas e iniciativas ayudan a crear un mundo mejor.