En estos días lluviosos solo me apetece estar en casa tirada en el sofá, pero como la inactividad no es lo mío, pasado un tiempo prudencial decido ver qué pasa hoy en el mundo. Eso sí, sin demasiados movimientos.
Así que, después de mirar el móvil, consumir mi ración de reels de historietas protagonizadas por gatitos encantadores y comerme una tableta de chocolate, miro a mi alrededor y no lo veo.
¿Dónde estás, ordenador?
¡Ah! Pensaba que habías huido. Me mira y, con cara de terror, me dice:
—No, otra vez no…
Porque antes de empezar ya sabe lo que le espera… y se queja diciendo:
—Déjame, yo también necesito descansar… No tengo ganas de navegar.
¿Cómo? ¿Que dices que no te hable de «navegar»?
Hoy, especialmente, con el día que hace, precisamente hoy que hay mucha gente a la que la lluvia está casi ahogando, ¿y tú te quejas?
Te fastidias, porque es tu función… Así que no te puedo prometer que no surfearé por lugares donde la cruda realidad de la sociedad no me haga sufrir…
Pero, ¿para qué estás? Para eso…
Porque tú eres una máquina y no tienes sentimientos, por lo que los males del mundo no te afectan emocionalmente. Solo tienes que responder a las preguntas u ofrecer la información que te solicitan, y tus respuestas no te generarán ni ansiedad, ni sonrisas, ni esperanza… y, sin embargo, a mí, con tus respuestas, me puedes dejar a la deriva…
—¡Vale!, ¡vale!, me has convencido… Quizás tienes razón… ¿Qué quieres saber?
—Te lo voy a poner fácil…
Hoy es el día de San Francisco de Asís. Así que me interesa conocer la vida de este santo… Ya ves, empiezo «fuerte» …

Bueno, conozco algunas partes.
Resumiendo mucho: hoy se celebran los 800 años de su muerte y, aunque en su juventud disfrutó del éxito y los lujos, renunció a sus privilegios para vivir en absoluta pobreza. Fundó la Orden de los Hermanos Menores (franciscanos), la Orden de Santa Clara y la Tercera Orden de San Francisco.
Poco antes de morir, ciego y enfermo, compuso el «Cántico de las criaturas», un poema de alabanza a Dios a través de los elementos de la naturaleza, a los cuales San Francisco llama «hermanos» y «hermanas» (como el hermano Sol, la hermana Luna, el hermano Viento, etc.
—Pues con eso tienes bastante…
—Ya veo que tienes ganas de trabajar…
Pero fíjate que la vida de este santo me hace pensar en que, en el presente, sería imposible que existiera una persona así. La verdad es que ser santo parece bastante difícil porque, así de entrada, te haces miles de preguntas: la primera es:
¿Tengo fe? Porque… sin fe… Después viene lo de renunciar al mundo.
—Pero, hombre… si vivo en el mundo. Aunque no es exactamente renunciar, es vivir guiado por valores donde Él ocupe el primer lugar.
Te puedes olvidar de tu orgullo. —Hombre, Jesús, no me fastidies, no me voy a dejar pisotear.
Del apego. —Pero es que le quiero mucho…
Del «pecado». —Pero Dios, es que este… ¡me pone mucho…! Hay…
Hay que ejercer la caridad. —Eso sí, pero que sea gratis. Estoy fatal de dinero y, como no me eches un cable… ¡Ah! ¿Y tengo poco tiempo…?
¿Perdonar? Por ahí tampoco voy bien, porque hay varios a los que les tengo unas ganas…
Creerte perfecto. —Bueno, tan perfecta como Tú no, pero bastante sí, ¡eh!…
Olvidarse de algunos caprichos en pos de… —No sé yo, porque he visto un modelito por ahí…
¿Aceptar sus planes? ¿Renunciar? Asumir las dificultades del día a día con amor y confianza y no quejarte cuando las cosas no salen como quieres…—Es que no doy una… Así, entre nosotros, me quejo por todo.

Humm… Me lo pones difícil. Decididamente, no creo que pueda ser santa.
De entrada, no reúno ninguno de los requisitos. Aunque, por otro lado… tengo voluntad y soy buena persona… ¡Bueno, creo! Tendré que preguntarlo.
Pero… ¿estaría dispuesta a morir por Jesús?
Esta pregunta tiene respuesta: Yo no sé, pero hay gente que sí, y otras que, en este momento, mueren por Jesús. Principalmente en Nigeria, el país más violento del mundo para los seguidores de Cristo durante muchos años, situado en el África subsahariana, donde miles de cristianos inocentes están siendo brutalmente masacrados por grupos yihadistas.
Aunque hay diferentes versiones sobre lo que ocurre con la comunidad cristiana en ese país africano, existe claramente una motivación religiosa, ya que durante los ataques las víctimas han escuchado: «Acabaremos con todos los cristianos», y les sugieren que, si se convierten al islam, dejarán de ser perseguidos y torturados. Los testimonios confirman que fueron atacados por su fe.
Según informes de asociaciones de derechos humanos, como la ONG Equipping The Persecuted, el conflicto se ha cobrado más de 4.216 cristianos asesinados entre el 1 de enero y el 8 de septiembre de 2026, una media de 35 muertes diarias, y miles de secuestros de clérigos católicos (1.800 en los meses que van de año).
Muchos de ellos son asesinados después de sufrir torturas físicas, heridas de bala y tratos inhumanos que hacen que la mayoría no vuelva con vida. Aun así, los pocos que recobran la libertad son capaces de perdonar porque sus verdugos «no saben lo que hacen».
Casi todos estos ataques se concentran en las regiones norte y central del país y en el Cinturón Medio, una región que recibe baja prioridad en las políticas de seguridad de Nigeria y de Estados Unidos.
El informe señala que la violencia contra comunidades agrícolas cristianas tiene motivos religiosos y es ejecutada por militantes islámicos del pueblo fulani.
Estas redes llevan a cabo incursiones en aldeas, quema de iglesias, asesinatos selectivos, secuestros y desplazamientos masivos, provocando la destrucción de más de 600 comunidades cristianas y el desplazamiento de más de 5 millones de personas.
Sin embargo, aunque para una parte de la comunidad internacional es un conflicto de tipo social, los cristianos en Nigeria viven su día a día inmersos en un estado de terror por miedo a caer en manos de los grupos extremistas como Boko Haram e ISWAP.
Las mujeres y niñas cristianas se enfrentan a riesgos extremos y muchas son víctimas de violencia y esclavitud sexual. ONG acusan al Gobierno de inacción, de borrar rastros del genocidio hacia los cristianos y de reemplazarlo por informaciones falsas, de hablar de enfrentamientos entre agricultores y pastores para ocultar su verdadera naturaleza, despoblar territorios cristianos y consolidar el control armado.

La impunidad con la que se mueven estos grupos permite que, a fecha de hoy, ya sean 12 los estados de Nigeria que han implementado la ley islámica, creando una situación en la que los cristianos son considerados como seres de segunda clase.
Las organizaciones reclaman investigaciones que alcancen a proveedores de armas y funcionarios cómplices, así como medidas de seguridad que permitan el retorno seguro y digno de las comunidades desplazadas.
El Vaticano, a través del Papa León XIV, ha expresado su profundo dolor y una condena firme por la grave crisis, las agresiones y masacres contra civiles, cristianos y musulmanes como hechos dolorosos, ha pedido un alto a la violencia y al terrorismo en el país y ha exigido la liberación inmediata de sacerdotes, fieles, profesores y estudiantes secuestrados por los grupos armados.
Y, por otra parte, Nigeria es un país rico en recursos naturales, formado por un diverso mosaico de más de 250 grupos étnicos y más de 500 idiomas, siendo los principales los pueblos hausa-fulani, yoruba e igbo. Aunque su población es pobre debido a una profunda desigualdad y a la mala gestión económica.
—Bien, ¿qué te ha parecido esto que pasa en Nigeria? Veo que te has animado facilitándome información… No será que, aunque seas un ordenador, te ha tocado tus extrañas… Fotos: Instagran/Equippingt he Persecuted
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