Ya veis, este texto me lo mandó Facebook como recuerdo de algo que escribí el 17 de diciembre de 2013. Por entonces ya estaba igual de desencantada de la gente que va por la vida de buen samaritano que ahora; por no decir peor, porque encontrar a una buena persona es como buscar una aguja en un pajar.
Desgraciadamente, nada ha cambiado en 12 años… nada. Por estas fechas se siguen organizando eventos de todo tipo para recaudar dinero para miles de causas sociales. ¿Cómo se utiliza ese dinero? Yo aconsejaría que, quienes tengáis un alma caritativa y además algo de dinero en la cartera, ayudéis mejor a las personas que tenéis a vuestro alrededor. Porque el recorrido de las “limosnas” es, a veces, un misterio mayor que el de la Santísima Trinidad.
En fin, ahí está: hoy no tengo ganas de repetirme…

Visitas: 2
Más historias
Tener proyectos
Famosos por nada
El misterio de caer mal sin motivo aparente