8 de febrero de 2026

El cajón de Lady Pepa

Travel, Fashion, Beauty, Culture, Lifestyle… by María José Rasero

Risto Mejide y sus novias… entre otros líos

Risto Mejide no para de generar noticias. Ahora en medio de sus “líos” sentimentales, decide que esta novena edición de Got Talent será la última en la que participe como juez: ” ya no me apetece seguir”. El pobre se ha cansado del formato y busca nuevos retos.  ¿Por qué? Y yo qué sé…

Creo que está en plena crisis personal… Cincuenta años, le dejan las novias jovencitas (y no precisamente en silencio sino lanzándole duras criticas), así que “motivos” tiene. Mira que si se tiene que conformar con alguien de su edad… ¡Uff!. Que mal, «pobrecito».

Que Risto Mejide (51 años) siempre ha sido un personaje polémico no es nada nuevo, pero esa faceta fue la que le catapulto al éxito y le convirtió de la noche a la mañana, en una estrella televisiva. Muchos han querido ser como él y le han imitado.

Personalmente es un tipo de hombre y de personalidad que no se ajusta a mis preferencias ni estéticas ni de forma de ser.   No me gusta La imagen que proyecta (sea real o impostada) de persona prepotente. Aunque podríamos pensar que responde al papel de “malo” que vende en televisión, al ser un personaje público contamos con suficiente información como para creer que una parte importante de esa actitud forma parte de su perfil.

Hasta que empezó a trabajar como jurado de OT en 2006 era un completo desconocido. Sus comentarios sarcásticos,  su ironía, su mala leche a la hora de valorar las actuaciones de unos jóvenes concursantes (a los que no les quedaba otra que exponerse)  conquistaron a una audiencia que disfrutaba  del espectáculo sin importar demasiado la sensibilidad de quienes estaban al otro.

 La imagen que proyectaba imponía: escondía sus emociones (si es que las tenía) tras unas gafas de sol de cristales negros convertidas en marca persona, que lo hacían parecer más misterioso e inaccesible. Era, alto, atractivo, llevaba melena larga y transmitía una especia de autoridad incuestionable.

Se equivoco demasiadas veces con sus valoraciones musicales, pero eso daba igual; lo importante era el show. El error más grave lo cometió con Pablo López en la edición de 2008.  El malagueño con un talento musical indiscutible pero con aspecto de chico tímido y bueno no gusto al “ jurado”. Con él fue especialmente duro llegando a decirle que nunca triunfaría en la música y que, como mucho podría aspirar a ser pianista de hotel o de crucero. 

Pablo reconoció que aquello hirió profundamente su orgullo. Por suerte no le hizo, caso y hoy disfruta del éxito gracias a su talento y constancia. A Risto no le quedó más remedio que reconocer su error y retractarse años después.

Risto no ha cambiado demasiado; si acaso estéticamente. Ya no luce su melena y sus gafas son ahora mas transparentes, permitiendo ver sus ojos, lo que le hace parecer menos inaccesible.

Profesionalmente ha seguido una trayectoria exitosa como jurado y presentador, sin que la falta de objetividad de sus opiniones o sus salidas de tono hayan sido un obstáculo.

Durante mucho tiempo mantuvo su vida privada en un discreto segundo plano, pero eso fue cambiando. Supimos entonces que su éxito personal se desarrollaba en paralelo al profesional. Ya se sabe: a las mujeres nos gustan los hombres “malotes”

Tras varias conquistas conoció a la presentadora de televisión Ruth Jiménez, (49) una profesional inteligente y empática. Se enamoraron, tuvieron un hijo y vivieron siete años juntos antes de divorciarse.

Poco tiempo después, con 41 años y soltero, Risto descubrió en Instagram a Laura Escanes, que entonces tenía 19. Se fijó en sus escritos, quiso conocerla y comenzaron una relación muy criticada por la diferencia de edad (22 años) que termino en una boda multitudinaria con unos 400 invitados. Tuvieron una hija y, tras siete años “maravillosos” se separaron. Laura reconoció posteriormente que la diferencia generacional le había pasado factura y que no quería ”romantizar” según qué cosas.

Risto lo paso mal, seguía enamorado, Desde entonces ha encadenado relaciones  con mujeres jóvenes o muy jóvenes, Lo que sin duda refuerza su masculinidad y éxito social. Porque no nos engañemos  si no fuera quien es, no tendría la misma facilidad para  ligar con mujeres que podrían ser sus hijas.

Tras su segunda separación el presentador ha tenido cuatro parejas mas o menos estables: Natalia Almarcha, farmacéutica; Grecia Castta, actriz; Laia Grassi, empresaria y Merche Torres, agente inmobiliaria de lujo. Todas comparten juventud, y el tiempo que han aguantado al lado del presentador o el presentador al lado de ellas (cinco o seis meses), y rupturas marcadas por acusaciones de mala comunicación, desconfianza, desprecios y actitudes de superioridad. Resulta inevitable pensar que trata a sus parejas del mismo modo que a los concursantes de OT.

Su última ex, Merche Torres le ha salido respondona y ha decidido airear su experiencia en redes sociales. Pero cuesta creer que ninguna de estas mujeres pensara que podría cambiar la personalidad de Risto. El nunca ha engañado nadie: se muestra tal como lo conocemos desde hace años.

Romper con una persona anónima se comenta con una amiga tomando un café. Romper con un famoso se hace en Instagram. Dos de sus ex han optado por “desenmascarar” al personaje, aunque personalmente creo que están encantadas con la experiencia. Dudo que ninguna se planteara seriamente aquello como un paso hacia el altar. Son mujeres inteligentes y saben cómo funciona el mercado televisivo, han tenido claro lo que querían conseguir: dinero, fama y proyección. Todo menos al hombre.

A Risto se le sigue reprochando que salga con mujeres tan jóvenes, aunque ninguna es menor de edad. Si ellas quieren, ¿Dónde está el problema? Ninguna de estas mujeres saldría con un trabajador anónimo con sueldo base y piso de alquiler. Eso sí, cuando es una mujer la que sale con un hombre más joven, incluso con diferencias de edad mucho menores, el juicio social es implacable. Ahí sigue pesando, y curiosamente más por parte de otras mujeres, una mentalidad arcaica que concede a los hombres un derecho que a las mujeres se les niega.

En realidad, más allá de la edad (si no es exagerada) lo que hace que una relación funcione es lo de siempre: amor, (sobre todo amor), respeto, compromiso, confianza. Todo lo demás son ganas de complicar y fastidiar.

 

 

 

Visitas: 1

Maria José Rasero periodista
Web |  + posts

El Cajón de Lady Pepa, es un espacio donde caben noticias de cualquier ámbito. En está página hablaré de temas que para mi sean interesantes al margen de si son o no actualidad. Es mi espacio, y quiero que sea un reflejo de lo que me apasiona, de lo que me molesta y lo que me sorprende. Me interesa la moda, me gustan los viajes, pero sobre todo admiro a las personas que con sus ideas e iniciativas ayudan a crear un mundo mejor.